
.01 El tipo de cambio cerró la semana en 3,959, que es un valor relativamente elevado en lo que va del año, pero inferior al nivel de 3,984 registrado al cierre de la semana pasada (apreciación de 0,63%). Esta corrección estaría vinculada a los buenos resultados del mercado laboral en EE.UU., que reducen la percepción de una próxima recesión global a pesar de que los analistas a nivel mundial dan por descontado que las tasas de interés en dólares sigan al alza.
.02 Las expectativas sobre la economía peruana en el mes de setiembre mejoraron ligeramente con respecto a sus niveles del mes previo, pero la mayoría de indicadores permanece en el terreno pesimista o negativo. Los indicadores que muestran menores niveles son el de Expectativa de la Economía a 3 meses (36,5 sobre un valor máximo de 100) y el de Nivel de demanda con respecto a lo esperado (38,1).
.03 La inflación en Lima Metropolitana en setiembre fue 0,52%, la mayor para el mes en los últimos 10 años, con lo que la inflación acumulada en los últimos 12 meses subió ligeramente, desde 8,4% en agosto a 8,53%. En esta ocasión, Alimentos fue el único rubro con incremento de precios superior a 1% en el mes y los que más contribuyeron al alza del índice fueron Papa y Limón, reflejando problemas en la producción asociados a la escasez y alto costo de los fertilizantes.
.04 En EE.UU., los indicadores de mercado laboral siguen mostrando fortaleza. La tasa de desempleo de setiembre regresó a 3,5%, igual a su mínimo histórico alcanzado en junio, mientras en el mes se crearon 263.000 empleos, en línea con lo esperado. Los buenos resultados laborales hacen prever que en la reunión de la Reserva Federal de inicios de noviembre se aplique una nueva subida en la tasa de fondos federales de 75 pbs.
.05 Durante la semana, el Índice General de la Bolsa de Valores de Lima se incrementó 0,81% a pesar de que en la sesión del viernes tuvo un comportamiento a la baja. Este habría respondido al anuncio de que el proyecto Quellaveco corre el riesgo de que sus derechos de agua sean suspendidos por el gobierno por pedido de agricultores y autoridades de Islay, que aducen contaminación de dos ríos afluentes del río Tambo.